Hoyo 19 Edición Impresa

Consejos para ser felices en la playa… Y el golf

Benjamín Alvarado nos da buenos consejos para no sufrir de más cuando se va a jugar a la costa.

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Benjamín Alvarado (Cristián Larraín)
Artículo de nuestra edición impresa de enero 2017.

En la temporada estival chilena, el golf se traslada a la playa. Todos los años, los golfistas de todo el país se concentran en las canchas de Cachagua, Marbella, Santo Domingo, Viña del Mar, Quintay, La Serena, Papudo, etc.

Y si bien el deporte sigue siendo el mismo, las condiciones para practicarlo cambian. No es común tener vientos tan fuertes en la capital. Pero si uno se va a La Serena, las ráfagas pueden complicar muchísimo el panorama. Asimismo, en Granadilla, los greens son conocidos por tener grandes ondulaciones y una tremenda velocidad, por lo que habrá que hacer ajustes para no irse con tres o más putts en cada uno de los hoyos. En la playa también nos encontramos con algunas canchas que se van remodelando. Es el caso de Marbella, que remodeló los greens de toda la segunda vuelta (Pacífico Norte) y al estar nuevos, éstos se presentan muy duros, por lo que parar la pelota en el green no es una tarea sencilla. Finalmente, no podríamos decir que estamos en la playa si es que no nos caemos a un bunker, donde muchísimos golfistas sufren grandes frustraciones (y no sólo los aficionados. Sino, pregúntenle a Felipe Aguilar y su encuentro con un bunker en el hoyo nueve de Cachagua hace algunos años).

Benjamín Alvarado, jugador del Web.com Tour, no quiere que el cambio a jugar en la playa sea tan complicado. Es por esto que nos entrega cuatro consejos (y un bono) para poder sacarle el mayor provecho a nuestro viaje al litoral. Comencemos.

Por Benjamín Alvarado
Con Juan Pablo Álvarez

1Jugar contra viento fuerte – Como en La Serena

Foto: Rodrigo Soto /Golf Digest Chile

Lo que yo hago, no sólo para el driver sino para todos los golpes cuando hay mucho viento en contra, es ajustar la posición de la pelota (no al medio, como lo hago en casi todos los golpes). Retraso la pelota en el stance para bajar el loft del palo. Lo segundo que hago es acercarme un poco hacia la pelota, cosa que el swing sea un poco más vertical y así poder atacar la pelota pegándole más hacia abajo. Una cosa más, dependiendo de la intensidad del viento en contra, agarro uno, dos o incluso hasta tres palos menos y jugar el golpe a un 60% de la velocidad (siendo el 90% el normal) y así quitarle spin a la pelota

2La velocidad es la clave – Evita la pesadilla en Granadilla

Foto: Rodrigo Soto / Golf Digest ChileLo más importante para jugar un green muy ondulado y rápido es la velocidad. No sacamos nada con apuntar bien o encontrar la caída correcta si la velocidad no es la justa. Hay que practicar este golpe y buscar la sensación en los greens para encontrar la velocidad correcta. Lo que yo hago en mi rutina para jugar los putts, es imaginarme todo el trayecto que hará la pelota. Por ejemplo, un putt con mucha caída a la izquierda, trato de encontrar un punto o una referencia (ya sea uno o medio metro por la derecha) pero siempre buscando un punto por donde comenzará a rodar la pelota. Yo le hago una línea a la pelota que me ayuda mucho a apuntar y esa línea siempre la apunto a donde yo quiero que parta la pelota, a unos 20 o 30 centímetros más allá de la pelota.

3La playa real – Sacando de un bunker a bandera corta

Foto: Rodrigo Soto / Golf Digest Chile

En una sacada de bunker siempre se abre un poco la cara del palo. Pero si la bandera está corta, hay que abrirla mucho más. Eso es lo primero. Lo segundo es que una sacada de bunker normal, yo estoy mucho más parado, pero cuando la bandera está corta, intento estar más sentado en mi posición inicial, cosa de que el eje del cuerpo (la cintura) quede más cerca del suelo. Así, el movimiento del palo será más horizontal (o flat) y utilizaré más bounce (o rebote) del palo y así puedo darle más efecto a la pelota.

4¿Greens duros? Pégale al 100% – Preciso para Marbella en su segunda vuelta

En esa situación, lo que intento hacer es jugar el fierro más justo en relación a las yardas que tengo. Es decir, en vez de jugar un tiro a tres cuartos o más suave, trato de pegar un fierro más fuerte, cosa que la pelota salga con más efecto. Esto hace que la pelota vaya más alta, con más efecto y así ésta frenara más rápido arriba del green. Imaginando que tengo 150 yardas, este es el análisis que hago: yo al pitching wedge le pego 140 yardas en velocidad normal (al 90%), entonces intentaría pegarle al 100% de la velocidad, cosa que vuele unas 145 yardas teniendo en cuenta que como los greens están duros, la pelota va a picar fuerte y así se conseguirán las otras cinco yardas.

5Bono*  Jugando bajo presión – El golpe que siempre rinde

Foto: Rodrigo Soto / Golf Digest Chile

Yo cuando estoy bajo presión, siempre intento buscar un golpe más bajo de lo normal. Cuando busco un golpe alto, si es que la erro, el fallo será por un mayor margen que si la tiro baja. Entonces practico mucho usar un golpe bajo con un efecto determinado, que, en mi caso, es un fade. ¿Por qué con fade? Porque las manos van mucho más quietas a través del swing y si fallo sé que haciéndolo al lado derecho por el slice o fade, el golpe será menos alocado y fallaré por menos. Para ejecutar este golpe, pongo la pelota más al centro del stance, me acerco a la pelota y agarro el palo más corto. Asimismo, busco un golpe más controlado, aguantando las manos y todo al 70%.