Hoyo 19 Edición Impresa

Felipe Aguilar: “Jugar por Chile es algo muy especial”

El mejor golfista de la historia del país conversó sobre su carrera, contó detalles de su segundo lugar en el pasado Volvo China Open y expresó su visión sobre el golf y el sueño olímpico. Esta es la entrevista publicada en la edición impresa de mayo de Golf Digest Chile.

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Felipe Aguilar en la cancha de práctica de Hacienda Chicureo (Rodrigo Soto/Golf Digest Chile)

Sencillez y honestidad parecen dos adjetivos que calzan perfectamente en la personalidad del mejor jugador del país, Felipe Aguilar. Con música sonando en un pequeño parlante ubicado en el porta vaso de su carrito de golf, pega pelotas con trayectorias prácticamente idénticas. “¿Les molesta que pegue unos tiros mientras conversamos?”, pregunta. “Por supuesto que no”, respondemos nosotros. “Es un honor”.

Sin perder su cálida sonrisa, continúa dando golpes perfectos mientras espera que nosotros disparemos nuestro cuestionario. No pasaron más de cinco tiros para que Aguilar olvidara su entrenamiento y se integrara con entusiasmo a la conversación.

¿Cómo fue la experiencia del segundo lugar en China?

“Hubo una gran diferencia esa semana, y esta fue el cambio de putter. Venía jugando con un putter hace seis meses y me había puesto problemas en el aspecto mental. Al no poder embocar putts, me puse más presión con los otros golpes para dejarla cerca. Luego, cambié el putter, se lo quité a Fabrizio (Zanotti). No le gustó mucho al principio (risas), pero luego me dijo que lo usara esa semana. Terminé segundo y ahí sigue todavía el putter en mi bolsa. Tiene hasta el nombre de Fabrizio, pero me mandé a hacer uno exactamente igual y estoy esperando que me llegue ese modelo nuevo. Si no llega, seguiré ocupando el de Fabrizio.

¿Cuál es ese putter?

Es un Scotty Cameron edición limitada y es está hecho a mano. Tiene el cuello que está cortado y soldado. Es difícil que hagan uno exactamente igual a de Fabrizio, pero si no es así, me quedo con el de él.

¿Significa esto que tu problemas en las semanas anteriores fueron producto del putter?

Sí, absolutamente. Venía sufriendo con el putter hace rato. Hubo un par de semanas en que el problema no fue sólo del putter, y que también le pegué mal a la pelota, pero mi juego es bastante consistente en ese sentido. Funcionó bien en China durante la primera semana, y la segunda bastante mejor. Definitivamente el putter marcó la diferencia. Ningún día hice más de treinta putts.

¿Afecta este segundo lugar tu calendario para el resto de la temporada?

Cambié un par de torneos. Por ejemplo, tenía planeado ir a jugar a África, en Marruecos, y no fui. También tenía planeado jugar en Austria, pero ya me bajé.

¿Cómo visualizas el sueño olímpico después de este resultado?

Después de China, volví a estar dentro de la selección de los 60 jugadores que pueden participar. Estoy 55 en este minuto y creo que es una muy linda etapa. Tuve la fortuna de de competir ya dos veces por Chile en los Panamericanos y Sudamericano, y es bastante atractivo y emocionante. Tengo que confesar que cuando gané Medalla de Oro en Chile y en la última vuelta en Canadá, estaba bastante más nervioso que en China. Jugar por Chile es algo muy especial, y es por eso que estaría feliz de volver a representar a mi país.

Hay mucha discusión por parte de los jugadores acerca de la reincorporación del golf a los Juegos Olímpicos. ¿Cuál es tú posición al respecto?

Aguilar en la Academia de Hacienda Chicureo Club de Golf (Rodrigo Soto/Golf Digest Chile)
Aguilar en la Academia de Hacienda Chicureo Club de Golf (Rodrigo Soto/Golf Digest Chile)

Yo creo que el golf es un deporte muy individualista. Cuando un deportista no ha sentido lo que significa el espíritu olímpico, es probable que no le encuentre la importancia y va a preferir jugar un major u otro tipo de torneo. ¿Por qué digo esto?, porque yo tenía la misma apreciación hasta los juegos Olímpicos de Londres 2012. Tuve la fortuna de vivir en Londres ese año y viví la experiencia olímpica con mi señora y mis niños. Asistimos a muchos eventos y vivimos los Juegos Olímpicos ese mes completo. Mi mujer siempre me trató de transmitir lo que significaba el espíritu olímpico, y lo logró. Por eso, inmediatamente después, fui a jugar los Panamericanos y Sudamericano. Pienso que es una pena que ciertos jugadores no lo vean de esa forma. Como dije, el golf es un deporte individualista y cuesta percatarse de esto si uno no la ha vivido.

Este año se cumplen 10 años que juegas ininterrumpidamente el Tour Europeo. ¿Cuál crees tú que es el atractivo de este circuito?

La camaradería es un tema importante. Me gusta jugar en Europa por lo mismo. Lo paso muy bien en el circuito y comparto mucho con mis amigos allá. También es entretenido estar jugando semana tras semana en países con idiosincrasias distintas, con gente distinta, comida distinta, etc. Hay personas a las que no les gusta mucho esto, pero yo lo disfruto.

Con tantos viajes y tanto tiempo fuera del hogar, ¿cómo compatibilizas tu tiempo en el tour con tu familia?

Es bastante complicado, pero creo que hay que tener una mujer al lado como la que tengo yo. Loreto es una mujer que constantemente me está prestando su apoyo, nunca me ha puesto problemas cuando tengo que desaparecerme un mes, o 5 o 6 semanas, porque ella tiene claro que es parte del trabajo. Ella es deportista, es triatleta, y sabe lo que significa el esfuerzo, el trabajo y el desarrollo que se requiere. Somos una familia que vive intensamente el deporte. Mi hija más chiquitita también entrena para el triatlón, mi hija del medio también está haciendo deporte, mi hijo me salió un poquito flojo para el deporte, pero tiene otras cualidades (risas). En el fondo, somos una familia que vive y respira el deporte y que ha sido un gran apoyo en mi desarrollo deportivo.

Se te ha visto muy comprometido con otros deportes, y mucha gente lo ha cuestionado. Cuéntanos un poco sobre esto.

Mi señora fue un poco la que me metió la locura del triatlón. Este año tuve la fortuna de correr en Pucón y la verdad es que fue bastante entretenido y emocionante. Existe una adrenalina increíble y creo que es un deporte fascinante. Lamentablemente, por las distancias que se exigen, lo hace incompatible con el golf. Por lo mismo, yo dije que iba a correr solamente Pucón y de ahí me retiraba hasta mi abandono del golf. Sigo andando mucho en bicicleta, nado con mi hija. Lo que menos hago es correr, porque es lo menos que me gusta. Creo que le triatlón es un deporte bastante completo y las tres disciplinas me ayudan mucho.

¿Se puede traspasar tu experiencia en el golf a otros deportes?

El golf te enseña una capacidad enorme para poder superar la adversidad. Generalmente, en el golf uno encuentra más frustraciones que alegrías, por eso uno sigue continuamente entrenando y trabajando, a pesar de que no llegas a la perfección. Yo creo que esto hace que se plantee el mismo desafío en otros deportes. Los valores del golf no sólo se pueden transmitir a otros deportes, sino también a la vida diaria. La competitividad, honestidad, caballerosidad, tranquilidad y tener calma cuando las cosas no van como uno quiere son valores que el golf te va entregando y que se transmiten no sólo a otros deportes, sino que también a la vida misma.

Has expresado intenciones de formar una academia de golf. ¿Qué nos puedes contar sobre eso?

En la próxima edición de Golf Digest Chile podré contar un poco más (risas), pero sí puedo contar que es una academia que se llama Coaching Academy, donde junto a Hugo Contreras, José Aranda y Pablo Demaría estamos formando una estructura que sea integral. Una academia que cubra aspectos del juego, marketing, y una parte muy importante que hoy no la tiene nadie: el coaching. Esta última área será responsabilidad mía. En el fondo, es enseñarle a los niños a jugar al golf. Enseñarles a tomar decisiones en cancha, cómo enfrentar ciertos golpes, entender un poco las fortalezas y debilidades de cada uno y de acuerdo a eso, aprender a trabajarlas. Creo que existen muchas fórmulas, dependiendo de cada niño, que pueden funcionar, y eso es lo que yo espero transmitir en esta nueva academia.

¿Cómo ves la situación del golf en estos momentos y cuáles crees que son sus virtudes y necesidades?

En su carrito de golf, la música parece ser un ingrediente necesario para la práctica (Rodrigo Soto/Golf Digest Chile)
En su carrito de golf, la música parece ser un ingrediente necesario para la práctica (Rodrigo Soto/Golf Digest Chile)

Virtudes hay muchas. Hay bastantes jugadores que están jugando en el extranjero y que están desarrollando un muy buen golf. Benjamín Alvarado, Nicolás Geyger, Christian Espinoza, Paz Echeverría, Santiago Russi, etcétera. También está Mito Pereira, que en menos de un año como profesional ya ha ganado, y tantos otros que tienen un muy buen nivel. Hay talento, pero se necesita un poco más de apoyo y organización para que clubes, la Federación y los profesionales saquen los torneos adelante. Creo que para que los más chicos empiecen a mejorar en el golf, es necesario que los profesionales estén jugando. Sé que es difícil que todos los profesionales puedan estar presente en las fechas de los torneos, especialmente los que juegan en el extranjero. Pero creo que hay que hacer el esfuerzo de tener a una o dos de estas figuras porque de esta manera, poco a poco, lograremos que los niños se motiven más para mejorar.

Es sabido que en los dos últimos años, el número de torneos ha bajado considerablemente, ¿tienes idea por qué ha sucedido esto?

No tengo una visión clara. Siempre hay muchas teorías que tratan de explicar qué está sucediendo. Se pude atribuir a la situación económica, también se puede decir que los clubes no consiguen los dineros para realizar los campeonatos porque no es su función, que es mantener a sus socios felices y ellos mismos pueden decir que no quieren que se realicen campeonatos. Es un tema complejo y creo que lo mejor es que la Federación trabaje en conjunto con los profesionales para poder hacer cosas nuevas y distintas. No olvidemos que la labor de la Federación y de la JPGA es seguir fomentando el deporte. Por lo mismo, deben convencer a los clubes de que esto es un trabajo que es necesario que se lleve a cabo, y me encantaría que los clubes lo entendieran así.

¿Es fundamental la participación de los profesionales en los abiertos?

Yo pienso que un campeonato sin profesionales pierde mucho encanto, pierde mucha calidad de jugadores y pierde mucha atmósfera. A todo el mundo le gusta ver a los profesionales terminando un campeonato con 12, 13 o 14 palos bajo del par. Existen aficionados que lo pueden lograr, pero muy de vez en cuando. Yo creo que los campeonatos pierden mucho atractivo sin los profesionales.

¿Existe algún momento en tus 10 años de carrera ininterrumpida en Europa que recuerdes con particularidad?

Bueno, hay varios momentos, muy buenos y muy malos. Recuerdo momentos muy difíciles, por ejemplo, cuando el 2010 casi pierdo la tarjeta y la salvé en el último torneo en Hong Kong. Esos fueron momentos muy difíciles tanto en lo deportivo como en lo familiar, porque la familia también sufre cuando uno no logra los resultados que espera. Yo creo que el 2010 es el año más difícil que he tenido en el golf, pero también creo que fue un año bueno, porque a raíz de esto uno saca buenas lecciones. Puedes visualizar los errores que se cometieron y se puede tener claro qué es lo que hay que hacer para que no vuelva a suceder. Desde ese entonces, nunca he vuelto a poner en riesgo mi tarjeta.

¿Te has planteado jugar otros circuitos?

No. Estoy muy cómodo en Europa. He tenido invitaciones para jugar en otros lados, como en Estados Unidos. En algunas he declinado, porque creo que mi tour es en Europa. Este tour me ha dado mucho y por eso todavía soy parte del Comité de Jugadores. Pretendo seguir formando parte de este comité por varios años más. Independientemente que podría optar por jugar en el futuro algunos torneos en Estados Unidos, considero que mi tour es en Europa y pretendo seguir ahí por varios años más.

Te viniste a vivir a Hacienda Chicureo, ¿echas de menos a Las Araucarias, tu antiguo club?

Lo que echo de menos es que Las Araucarias era un poco más como vivir en el campo. Hoy, en Hacienda, mi bolsa de palos pasa en el carrito de golf y estoy a 4 minutos de la cancha de práctica. Vengo tres o 4 veces a entrenar, almuerzo todos los días en mi casa, voy a buscar a mis niños y vuelvo a entrenar. La verdad es que ha sido un cambio para bien. En esta zona de Chicureo también se hace mucho deporte. Salimos a andar en bicicleta desde la casa y tenemos un clubhouse con instalaciones increíbles. Creo que vivir en Hacienda es un paraíso. También tengo mi segundo hogar en Marbella, en donde tengo la maravillosa posibilidad de escaparme junto a mi familia y disfrutar de los tiempos libres junto a ellos. Es un lugar que me encanta visitar cuando puedo.

Por último, ya tienes 41 años de edad. ¿Cómo te proyectas a futuro?

Yo no vivo sólo el momento, y la verdad es que me proyecto por lo menos 5 años hacia adelante. No me puedo proyectar treinta años, pero sí puedo decir que me gustaría ganar nuevamente en el Tour Europeo y que quiero seguir siendo un impulsor del golf en Chile, ayudando a las nuevas generaciones y a los niños, porque creo que eso es muy importante para el desarrollo del golf en el país.