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Jorge Atton: “Hago un llamado a las empresas a que se den cuenta lo que significa este deporte”

El ex Subsecretario de Telecomunicaciones concedió parte de su tiempo a Golf Digest Chile para conversar acerca de su relación con el golf.

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Jorge Atton (Rodrigo Soto/Golf Digest Chile)

Deportista de toda la vida, Jorge Atton dejó el tenis de lado gracias a los encantos que ofrece nuestro querido pasatiempo. Asimismo hace una crítica a la falta de apoyo y hace un llamado para que las empresas hagan un esfuerzo en respaldar a un deporte que está en su punto de inflexión respecto a la masificación.

¿Hace cuánto tiempo juegas golf?

Hace 25 años.

¿Cuál fue el primer approach a este deporte?

El primer approach fue en Valdivia. Ahí conocí a Felipe Aguilar cuando tenía seis o siete años. Yo era tenista, pero en Valdivia llovía mucho por lo que no era fácil jugar al tenis. Un día me invitaron a jugar golf, deporte que yo siempre pensaba que era para empezarlo de más viejo, y traté de pegarle a la pelota y no pude. Fue en ese momento que quedé enganchado y dejé el tenis a los seis meses para dedicarme sólo a jugar golf.

¿Qué es lo que más te gusta del golf?

La verdad, lo que más me gusta de este deporte es que uno se relaja. Sobre todo cuando uno tiene deberes ejecutivos y con mucha carga de trabajo el hecho de ir a practicar o jugar nueve hoyos, claramente uno se desconecta y es un pasatiempo que te ayuda liberarte de los temas estresantes de la vida cotidiana. Por otro lado, me gustan mucho los paisajes. Uno camina y las canchas que tenemos en Chile son realmente maravillosas.

Se habla que el golf es un deporte de caballeros. ¿Cuáles consideras que son los valores más importantes que entrega este deporte?

El respeto. Respeto con el entorno y los jugadores. Claramente en 18 hoyos uno conoce a una persona tal como es. Siempre he escuchado que los 18 hoyos de golf son como una vida. Uno conoce claramente cómo una persona reacciona cuando pega un tiro mal o uno bien, y todo lo que esto significa. Efectivamente, los valores más importantes son el respeto, por el juego, las reglas y compañeros. También es necesario contar bien los palos que es lo más relevante.

¿Qué tan seguido juegas?

Ahora en los últimos dos años he estado ­estoy jugando bastante más seguido. Juego los ­fines de semana y trato de jugar una vez en la ­semana. También trato ahora de participar de los abiertos cosa que antes no podía hacer, no me daba el tiempo, así que súper bien en
ese sentido.

¿Qué hándicap tienes?

Hoy por hoy tengo 12 de hándicap y soy socio del Sport Francés, de Marbella Country Club y fui socio por 18 años de Santa Elvira en Valdivia.

¿Practicas otros deportes?

No. Me dediqué al golf de tomo y lomo.

¿Cómo involucraste a tus hijos en el golf?

De chicos. Cuando comencé en Valdivia, Jorge Jr., tenía tres o cuatro años y me acompañaba a jugar campeonatos y a él le gustaba mucho. Hoy es mucho mejor que yo y juega bastante. Todos mis hijos juegan. Aprendieron con un gran profesor como lo es Patricio Pino, que además fue profesor de Felipe (Aguilar) y ­Jorge sigue jugando regularmente, obviamente con menos tiempo por las actividades ­laborales, pero sigue jugando. Es tremendamente relevante, y como consejo para los padres, enseñarles la técnica de golf cuando son niños. En mi caso, mi segundo hijo ­Felipe, aprendió a jugar de niño y luego dejó por otros deportes, pero ahora que retomó el golf se nota de inmediato que aprendió de chico. La memoria muscular se nota al instante y eso es muy relevante.

¿Te sirvieron los valores que entrega el deporte en la crianza de tus hijos?

Absolutamente. La verdad es que no me ­gusta hacer comparaciones, pero tú te das cuenta de inmediato, en el caso de mis hijos, que el golf está arraigado en sus personalidades al ­compartir con personas mayores, ver las ­reglas y etiqueta del golf, su comportamiento, desarrollo personal y profesional a lo ­largo del tiempo. Claramente son distintos. Por ­ejemplo que un niño de cinco años esté en una ­cancha, ve un bunker y no se pone a saltar (por un tema de etiqueta) es algo valorable y que el golf lo enseña. Facilita, efectivamente, la crianza de los hijos.

¿Cancha favorita de golf que hayas jugado en Chile y el extranjero?

Mi cancha favorita fue durante muchos años Santa Elvira. Pero yo te diría que el Sport ­Francés es una de las canchas que me ­gusta mucho y llevo bastante tiempo jugando ahí. Hay muchas otras canchas preciosas. ­Granadilla es una de las más complejas y ­bonitas. Afuera del país, en Punta Cana, Punta de Espada es lejos la mejor cancha que yo he jugado en mi vida.

¿Qué te parece la realidad actual del golf en Chile?

Bueno, creo que la performance de Felipe Aguilar más su exposición mediática y el hecho de cómo es Felipe como persona ha significado un punto de quiebre respecto al golf en Chile. Han entrado muchos jóvenes que están practicando golf y te das cuenta de la cantidad de jugadores que hay. Por ejemplo en el ­Abierto de Marbella, la cantidad de jóvenes jugando a un alto nivel le da un mayor realce al deporte. Es lamentable, y por lo que yo he escuchado, que no exista mayor financiamiento para los abiertos. Creo que hay un error porque el golf se está empezando a masificar, estamos justo en el punto de quiebre y con la masificación no se están produciendo estos campeonatos más ­atractivos. Lo encuentro lamentable. Me dijeron hace poco que el abierto de la Posada estaba en duda por falta de financiamiento, por lo que hago un llamado a las empresas a que se den cuenta lo que significa este deporte que está teniendo su punto de inflexión en estos momentos. El golf será mucho más masivo. La cancha de Mapocho, por ejemplo, ha ayudado mucho y seguirán apareciendo más canchas públicas que ayuden al crecimiento. Por todo esto espero que las empresas hagan auspicios. La ­recomendación para los ­ejecutivos, sobre todo los de marketing, es que en la cancha de golf son los mejores negocios. La red de relaciones que uno va armando, gracias a las cinco horas que uno pasa con las personas jugando, es una muy buena oportunidad para la exposición de las marcas y sus compañías.

No se hará el Chile Classic este año. ¿Debiese haber más apoyo desde el gobierno?

Absolutamente. Es un error y una confusión por parte del gobierno no seguir una línea. Primero se pone a Chile en un circuito mundial y luego por torpeza de la ministra o por falta de tiempo para juntarse con el presidente de la federación, como leí por ahí, efectivamente perjudica la imagen del deporte. Si uno ve los canales de televisión internacionales, la imagen del país estaba allí y eso se ha perdido

¿Cómo se fomenta, desde el sector público para que crezca el deporte en Chile y específicamente el golf?

A través del Ministerio del Deporte y la división que tenía las anteriores autoridades, ­incluso las autoridades del primer gobierno de la Presidenta Bachelet, en cuanto al apoyo del deporte y todo su contexto.

Telefónica del Sur fue uno de los primeros auspiciadores de Aguilar. ¿Cuál fue su visión y proyección del jugador para apostar por un golfista a tan temprana edad?

Lo que nosotros hicimos con Telefónica del Sur fue ayudar a muchos deportistas elite del sur del país: gente del remo, esquí, básquetbol, a la Universidad de Concepción cuando recién apareció en segunda y en primera división fue auspiciada por Telefónica del Sur. Felipe estaba en ese contexto, era una persona de Valdivia, con una gran identificación con la ciudad y te diría que tuvo mucho éxito desde la retribución de imagen para la compañía. Felipe me contaba cómo mucha gente le preguntaba en el extranjero por su auspiciador en el gorro y por lo tanto creo que fue muy beneficioso para la compañía, además de los éxitos que tuvo ­Felipe cuando jugaba con el auspicio.

Explícanos tu relación con Felipe Aguilar y cómo se forjó.

A Felipe lo conocí cuando estaba ­comenzando a jugar golf en el club cuando yo llegué a ­Valdivia. Además mis hijos estudiaban en el mismo colegio donde estudiaba él. Lo que más me sorprendió de Felipe era lo dedicado que era. Cuando tenía 12 o 13 años se iba en bus sólo para Santiago, jugaba, les ganaba a todos y se devolvía para llegar al colegio el lunes. Me di cuenta en esos momentos del esfuerzo que tenía y por otro lado, de todas las personas que conocen a Felipe te pueden decir que siempre ha sido igual. Es un caballero con todas sus letras y efectivamente es un gran embajador desde lo que es Chile y el golf nacional. Hoy por hoy seguimos siendo amigos y tenemos una muy buena relación de muchos años.

Finalmente, ¿A qué te estás dedicando actualmente?

No me dedico al golf (risas). No, hoy por hoy estoy de director de empresas de forma independiente.