Hoyo 19 Entrevistas

Paz Echeverría: “Para competir en el LPGA se necesita jugar bien siempre”

La máxima exponente del golf femenino chileno conversó con Golf Digest Chile para evaluar su año 2015 y acerca de sus expectativas para el futuro próximo.

Compartir
Paz Echeverría (José Miguel Jaramillo/Golf Digest Chile)

(Artículo de la edición impresa de enero del 2016)

En el marco del Abierto del Club de Polo y Equitación San Cristóbal, Golf Digest Chile se reunió con la mejor golfista del país para conocer un poco más sobre lo que fue su 2015 y sus expectativas para este año. Asimismo, Echeverría habla sobre la vida en gira y critica la falta de apoyo a los profesionales, traducido en los pocos abiertos que contaron con la categoría rentada en el año recién terminado.

¿Cómo evalúas tu año 2015?

Este año fue uno de los más difíciles, quizás uno de los más difíciles de mi carrera. Comencé jugando muy bien y tal vez eso fue un arma de doble filo porque tiró mis expectativas del año muy arriba y después las cosas se pusieron más lentas y me comenzó a costar más todo y me fui desanimando yo misma, me costó mucho sacar el año adelante y al final eso fue lo que me llevó a perder la tarjeta completa. Quedé con una tarjeta condicional que para la primera parte del año no me sirve por lo que igual jugaré algunos lunes de clasificación. Pero ese es mi resumen. Soy bastante autocrítica y creo que no tuve un buen año, pero hace dos meses que ya estoy jugando mucho mejor y me siento con mucha más confianza. Yo te diría que básicamente es eso: perdí la confianza y eso me tiró para abajo. Ahora ya me siento mucho mejor y espero que este año sea de igual forma más positivo.

¿Qué aprendiste en el LPGA?

Creo que toda esta experiencia que he tenido te enseña a lidiar con el fracaso. En toda mi carrera nunca la había pasado tan mal jugando porque estaba tan auto presionada a querer rendir y me auto exigía mucho en hacer mejor las cosas. Hay ocasiones donde uno debe hacer menos y dejar que las cosas fluyan. Aprendí también que para jugar a este nivel hay que hacerlo constantemente muy bien y yo jugué durante cuatro meses bastante mal y cuando me puse a jugar bien ya no era suficiente.

¿Cómo se generó la desconfianza en tu juego?

Sucede que paso mucho tiempo fuera del país y partí el año jugando bien porque venía de una pretemporada muy buena, habíamos trabajado muy bien con mi equipo y de ahí pasé tres meses sin venir a Chile y a mí me pasa que si no estoy constantemente viendo a Eduardo (Miquel) mi entrenador de swing, hay pequeñas cosas que se van desafinando y que a la larga te pasan la cuenta. Entonces cuando en el año ya pudimos ir mejorando esos detalles, siempre fueron soluciones parches porque venía dos semanas al país y luego me iba un mes completo, por lo que no podíamos hacer cambios tan grandes porque no se pueden adaptar al swing. Así que ahora que ya llevo tres meses entrenando acá siento que estoy con el swing mucho más sólido. En el fondo fue eso el tema de la desconfianza, como no puedo andar con mi entrenador todo el año en la gira, tengo que arreglármelas yo sola, tratando de hacerlo lo mejor posible. En general soy bastante consistente con mi swing y si tengo algún problema muy técnico lo soluciono con ritmo, pero si un día amanezco más acelerada, las cosas cambian y se hace más complejo porque para competir en el LPGA se necesita jugar bien siempre.

¿Cómo es tu día a día cuando no estás en el tour?

Cuando estoy en Chile en la pretemporada, entreno golf de nueve de la mañana a dos de la tarde, luego me voy a almorzar a mi casa y termino la tarde en el gimnasio. Obviamente cuando tengo ratos libres hago los trámites pendientes o ver al sicólogo.

¿Tienes algún otro hobby?

Me gusta mucho ver series de televisión. También leo, no soy tan buena lectora pero me encanta leer.

¿Lees de golf u otro género?

Ya me saturé de leer de golf (risas), hubo un momento en que sólo leía de golf y ahora me gusta leer novelas de época antigua

¿El último libro que leíste?

Estoy leyendo un libro que se llama “La hermandad de la sábana santa” de Julia Navarro.

¿Qué piensas del golf femenino en la actualidad chilena?

Creo que está pasando por un bajón. Hace un par de años que los resultados no han sido todo lo bueno que quisiéramos que fueran y después de ganar la Copa Los Andes en el 2010, ha sido tema el nivel del golf femenino. Ha costado formar equipos competitivos. ¿Por qué pasa eso? La verdad es que no lo sé. No creo que haya tanta diferencia en la época en que yo era amateur y ahora. Creo que es un tema más personal de cada una de las golfistas, de las ganas de ser golfista o de ser mejores golfistas. Lo cierto es que en el golf femenino hay menos mujeres y el nivel está más bajo, pero esperemos que eso se revierta.

Se ve una diferencia muy grande con otras potencias del golf latino como Colombia, Argentina o Paraguay. ¿Por qué crees que sucede esto?

Creo que va muy de la mano con las expectativas que las jugadoras tengan del golf para su vida. Yo si bien nunca supe que quería ser profesional hasta que terminé la universidad, siempre tuve ese bichito muy competitivo, y quería siempre ser mejor y siempre quería ­ganar. Creo que a la mayoría de las golfistas les falta eso. Ven el golf más como un hobby que otra cosa y no sé si hay alguna que se proyecte como profesional pero creo que se
lo toman más como un pasatiempo.

¿Cuéntanos cuál consideras que es el lado B de la vida en gira, o el lado menos glamoroso?

Son muchas las cosas que no se ven hasta que uno llega al tour. Cosas negativas no creo que sean muchas porque cuando uno pasa de la segunda a la primera división, el cambio es realmente grande y para mejor. Por otro lado, lo que la gente no siempre considera es todo el esfuerzo que hay detrás. Todas las horas viajando, pasando ratos en los aeropuertos, que te cancelan vuelos, o no te llegan los palos. Lo que generalmente se sabe es lo más glamoroso, cuando a uno le va bien, pero cuando llegas a un torneo y no te llegan los palos es súper complejo. A mí me pasó este año. En tres campeonatos no me llegaron los palos y para el último torneo me llegaron el miércoles, siendo que el torneo comenzaba el jueves. No conocía la cancha, me armé una bolsa con lo que había y fui a practicar lo que pude, pero en el fondo son ese tipo de situaciones que a uno le dan rabia y que las aerolíneas no se hacen responsables. Eso es más el lado B, por el lado del tour es algo increíble, la gente es muy cariñosa, está muy bien organizado y no te podría decir nada negativo.

¿A qué se debe la explosión del golf asiático entre las mujeres, específicamente en Corea del Sur?

Es un tema cultural. Es parte de la cultura que son demasiado ordenadas y metódicas. Tienen a toda la familia en función de ellas. Lo veo en las coreanas que viajan en el tour: el papá muchas veces es el caddie, la hermana es la manager y están todo el día en el club. No se mueven a otro lugar. Es un tema cultural. Con los hombres no ha sucedido el cambio porque ellos deben hacer el servicio militar obligatorio y están parados tres años sin entrenar. Por eso esta explosión de golf asiático ha sido más en mujeres que en hombres.

¿Cómo se viene tu calendario del 2016?

Voy a jugar dos lunes de clasificación que son la última semana de enero y la primera de febrero. En febrero también espero jugar un torneo del Symetra Tour para mantener ritmo y luego ver en marzo si tengo la posibilidad de jugar torneos del LPGA o seguir jugando lunes de clasificación. Mi plan es enfocarme en los torneos del LPGA, pero si no entro, quiero jugar los torneos del Symetra porque me quiero mantener el ritmo. Eso fue algo que sentí que me faltó demasiado el año pasado. Fui a jugar la Q-School y jugué muy bien pero fallé dos tiros en dos par 5 que normalmente no fallo y que son sólo falta de ritmo de competencia.

¿Explícanos un poco mejor el reshuffle?

En el LPGA hay dos reshuffle (reordenamien­to). Uno es en mayo y el otro en julio, por ahí. Funciona de la siguiente forma: hay una cierta lista de jugadoras que tienen estatus completo y que pueden jugar todos los torneos. Después viene una lista de jugadoras con estatus condicional, entonces una vez que se hace el primer reshuffle se ordena según la lista de ganancias a las que tienen estatus condicional. Generalmente a los torneos están entrando unas 10 jugadores condicionales y en mi caso, a lo que yo estoy apostando, es a entrar a alguno de los torneos que juegue en los lunes de clasificación, pasar el corte (ganar plata) cosa de cuando sea el reshuffle poder pasar a las que están delante de mí en el ranking y quedar con mejor prioridad. Hoy estoy cercano al puesto 180 y a los torneos entran 144 jugadoras, entonces creo que pasando uno o dos cortes ya voy a poder jugar el resto del año.

¿Tienes planes de casarte y tener hijos?

No todavía, estoy tranquila en mi situación actual.

¿Lo ves como algo para después de tu carrera o es compatible con la vida en gira?
Yo creo que sí. El casarme no lo sé bien, pero tener hijos si es algo que haré después de terminar mi carrera, porque se hace muy complicado por la cantidad de viajes.

¿Cuál es para ti la importancia de los torneos de golf con profesionales?

Ultra importante. Creo que es hasta básico. Yo crecí jugando con todos los abiertos con profesionales y para mí no es tanto porque no se jugaban con profesionales mujeres, pero lo veo con los juveniles o prejuveniles, que para ellos debe ser un sueño pensar que si juegan bien podrán estar en la última salida del abierto con Benjamín Alvarado o Felipe Aguilar. Para ellos es una motivación muy grande que los campeonatos tengan profesionales y pueden aprender mucho de ellos. Me parece una pena que muchos abiertos, no hacen torneos con profesionales. Yo veo el ejemplo que pone Eduardo (Miquel), quien organiza el abierto del Cub de Polo y se está moviendo y organizando el torneo con seis meses de anticipación. Encuentro que los clubes más tradicionales que no organizan torneos con profesionales son más por falta de motivación. Si uno arma un proyecto con antelación y te propones metas el torneo puede resultar, la plata está.

¿Es un tema de voluntad?

Es un tema de trabajarlo. Lo que pasa es que no es un trabajo muy bien remunerado para quien organiza pero si realmente los clubes quieren hacer este tipo de torneos, deben hacerlo con tiempo.

¿Cómo ves el futuro si esta tendencia sigue?

Encuentro que va totalmente en la dirección contraria de lo que todos queremos. Queremos que el golf crezca y por lo mismo si ­queremos que los niños se motiven, mejoren y puedan soñar en competir al más alto nivel, que mejor que lo hagan desde pequeños jugando contra sus referentes nacionales.

Entendiendo que hace unos años, hubo una explosión del golf en Chile, ¿por qué hoy los promotores del golf no siguen fomentando los torneos con profesionales?

Creo que los clubes se escudan mucho con que los mejores profesionales del país están afuera, lo que es verdad. Sin embargo, a partir de septiembre, octubre, muchos de ellos ya están en el país. Entonces no pueden decir que no van a organizar un campeonato con profesionales porque los que juegan en el país no son tan buenos porque la mayoría de los que están afuera para esa época ya están en Chile. Te pongo como ejemplo el Abierto del Polo, donde están jugando prácticamente todos los profesionales.

¿Tu mejor recuerdo como aficionada?

Ganar la Copa Los Andes en 2010. Es algo que hasta el día de hoy hace que se me ponga la piel de gallina. Son los mejores recuerdos que tengo del golf.

¿Alguna cancha que te gustaría jugar?

Difícil, me encantaría decir que quiero jugar en Augusta National, pero no se puede.

¿Y St. Andrews?

Esa sí me encantaría jugar y si es posible hacerlo. Ahí se jugó el Open femenino justo el año antes que yo jugara. Me hubiese encantado jugar un British ahí.

¿Foursome ideal?

Me encantaría jugarlo con Lorena Ochoa, Rory McIlroy y Jordan Spieth.

¿Qué opinas de Spieth?

Me encanta Jordan.

¿Es el nuevo Tiger?

Es difícil decir eso, pero encuentro que tiene un juego demasiado sólido. Se ve una persona muy humilde, no lo conozco personalmente pero lo que visto es que es una persona
muy aterrizada.